El duelo prenatal se refiere a la pérdida del bebé durante el embarazo, en cualquier etapa de gestación. El duelo perinatal abarca las pérdidas que ocurren alrededor del nacimiento, ya sea en el parto o en los primeros días o semanas de vida.
Ambos tipos de duelo son experiencias profundamente dolorosas que, aunque a veces invisibilizadas socialmente, tienen un impacto emocional real, legítimo y duradero en madres, padres y familias.
Las causas pueden variar: aborto espontáneo, muerte fetal intrauterina, complicaciones en el parto o enfermedades neonatales graves. Sea cual sea la causa, el dolor es real y el proceso de duelo debe ser acompañado con respeto, contención y comprensión.
¿Por qué duele tanto una pérdida perinatal?
Porque desde el momento en que se espera un hijo, nace un vínculo emocional. Hay sueños, nombres pensados, expectativas, amor proyectado. El duelo en estas circunstancias puede ser especialmente complejo porque:
Fases del duelo
No todas las personas viven el duelo de la misma manera. Sin embargo, muchas atraviesan algunas de estas etapas, aunque no necesariamente en orden:
Estas fases no son lineales ni obligatorias, y pueden repetirse o combinarse de diferentes maneras.
¿Cómo transitar este tipo de duelo?
El primer paso para comenzar a sanar es reconocer que lo ocurrido es una pérdida real. No importa si fue en la semana 7 o en el día del parto: si fue importante para ti, tiene valor.
El dolor, la tristeza, la culpa o el enojo son emociones normales. No es necesario reprimirlas ni “ser fuerte” todo el tiempo. Expresarlas es parte del proceso.
A muchas familias les ayuda nombrar al bebé, escribirle una carta, guardar algún recuerdo o tener un espacio simbólico para rendirle homenaje.
El duelo no tiene una fecha de vencimiento. Es un proceso que lleva tiempo y que cada persona vive a su propio ritmo.
Después de una pérdida, la recuperación física puede coincidir con un gran desgaste emocional. Es importante alimentarse bien, descansar y pedir ayuda profesional si hay síntomas persistentes de ansiedad o depresión.
Apoyo y acompañamiento: ¿qué ayuda?
También es válido que la pareja o familiares necesiten su propio espacio para procesar la pérdida, cada uno a su manera.
¿Qué puede hacer el entorno?
A veces, sin querer, el entorno lanza frases que pueden herir más que ayudar:
En cambio, es más sanador decir:
La escucha empática y el respeto al ritmo de la persona en duelo son las mejores formas de acompañar.
Este duelo es una pérdida profunda y transformadora. Aceptar el dolor, buscar apoyo adecuado y permitirse vivir el proceso con libertad emocional son pasos fundamentales para la sanación.
Nadie está preparado para perder a un hijo, y no hay un camino único para transitar el duelo. Pero sí hay recursos, redes, profesionales y espacios que pueden hacer el trayecto más llevadero. Hablar del duelo no lo agranda, lo humaniza.
Fuentes:
https://www.psicoglobal.com/blog/duelo-prenatal-perinatal
https://espanol.medscape.com/verarticulo/5908297
https://www.unidaddelamujer.es/duelo-perinatal/
https://www.iepp.es/duelo-perinatal
https://www.psyclinic.es/2024/05/10/duelo-gestacional-y-perinatal/
https://eepsicologia.com/duelo-perinatal-que-es-cuanto-dura/